“Argentina dejó de ser la gran oportunidad en renta fija”

Entrevista a Alfredo Romano, Director de Alfredo Romano Consultores. Por Dolores Ugarte

 

Alfredo Romano es licenciado en Administración de Empresas y magister en Finanzas de la Universidad de San Andrés y Frankfurt School of Finance & Management. En el campo profesional se desempeña como director del área de Banca Privada de Alfredo Romano Consultores. Por todo esto, se transforma en un conocedor del mercado no sólo local sino también internacional y El Economista lo entrevistó para saber qué opina sobre el desempeño de la economía argentina actual y futuro.

 

¿Cuál es su opinión acerca de la gestión económica en el Gobierno de Mauricio Macri?

Para analizar objetivamente la gestión del Gobierno actual debemos indefectiblemente remontarnos a la gestión anterior que llevaba adelante las políticas económicas de nuestro país. Es decir, Macri se encontró con un país en default; sin estadísticas oficiales de inflación, crecimiento, pobreza y trabajo; déficit fiscal rondando el 8% del PIB; tarifas subsidiadas sin actualizaciones anuales; cepo cambiario que alejaba todo tipo de Inversión Extranjera Directa (IED) y la amenaza de las ventas de dólar futuro por parte del BCRA que generaron pérdidas para nuestro Tesoro por más de $ 60.000 millones. En este contexto, la gestión actual llevó adelante correcciones económicas muy importantes para el futuro de nuestro país. La salida del default y del cepo cambiario, la estabilización cambiaria, la restauración de mediciones oficiales y el reconocimiento de la pobreza y la inflación como dos factores determinantes para el desarrollo social y financiero de Argentina.

 

¿Cree que hay cosas que se pudieron haber manejado mejor?

El mayor temor proviene del control del gasto público. Ya se hizo la primera corrección debido al traspié de tarifas. Sin dudas, en un país con altísimos índices de pobreza y con gobiernos enfocados en brindar subsidios a los que más tienen, es difícil corregir este problema de fondo. Mi otra preocupación es la emisión de deuda pública y el carry trade que están llevando adelante los fondos extranjeros. El mayor riesgo que vemos es que el costo de financiarse tan caro para el BCRA tenga sus consecuencias en el mediano y largo plazos y Argentina pague en un futuro muy caro endeudarse.

 

¿Qué se viene para la economía argentina en el 2017?

Luego de cinco años de estanflación y siendo un país rico en recursos naturales, con excelentes profesionales y considerando un mundo que todavía acompaña, inevitablemente volveremos a crecer. Por otro lado, algunas variables exógenas, como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, la posible suba de tasas de la Fed, la recuperación de Brasil, la potencial crisis financiera en Europa o la economía china pueden marcar la tendencia de ese crecimiento. Quiero resaltar que el éxito de un sinceramiento fiscal por más de US$ 60.000 millones sería un plus importantísimo para la imagen de nuestro país en el mundo. La frase skin in the game, en este contexto de tanta liquidez global, es determinante para definir inversiones en un país.

 

Sobre las acciones locales, ¿cuáles le parecen las mejores apuestas a futuro?

La coyuntura no me parece atractiva para los papeles argentinos. La mayoría de las acciones con mayor liquidez en el mercado han tenido un recorrido estruendoso los últimos dieciocho meses, alcanzando valuaciones altas. Además, me preocupan los máximos en los mercados internacionales, principalmente Estados Unidos. Los papeles americanos siguen rompiendo récords pero no hay fundamentos de balance sheet que acompañen esta lógica e indefectiblemente deberían corregirse si la tasa de referencia de la Fed comienza un camino progresivo de aumento.

 

¿Qué podemos esperar de los bonos argentinos en el futuro?

Debemos reconocer que aunque la Argentina ha logrado mejorar la calidad crediticia de sus emisiones de largo plazo, el mercado financiero ya anticipó las mayores subas y el rendimiento de los títulos prácticamente se han equiparado con los pares brasileños, uruguayos y peruanos. En el caso de nuestro país, los bonos hard dollar como Bonar 2026 (AA26) rinden 5,9% mientras que un bono peruano como PEGV2026 rinde 5,7% en dólares. Es decir, Argentina dejó de ser la gran oportunidad financiera de renta fija y hoy hay que tomar recaudos y ser muy selectivo a la hora de definir inversiones de largo plazo. Sin embargo, veo algunas oportunidades en bonos ubicados en la curva corta de emisiones soberanas y provinciales de dollar-linked. En la actualidad, BDC19 con una duration corta rinde 5,6% en dólares mientras que PUO19 de Chubut rinde 6,7% en dólares. Por otro lado, viendo la evolución del dólar de los últimos meses y la tasa de referencia del BCRA ubicada en 26,75%, es difícil en todo el mundo encontrar inversiones de corto plazo con mejores rendimientos.

 

La cotización del dólar preocupa a casi todos los argentinos, ¿cuáles son sus expectativas de corto y mediano plazos para la divisa en Argentina?

El anclaje al dólar es determinante para la lucha contra la inflación en Argentina. Nuestra economía, a diferencia de la brasileña, se encuentra muy dolarizada y, por ello, la volatilidad cambiaria sólo genera aumento de precios o expectativas de subas en el corto plazo. Por ello, el BCRA en el corto plazo debería seguir reduciendo la volatilidad cambiaria que nos acompañó los primeros meses del 2016 e ir ajustando expectativas de inflación y tipo de cambio.