¿Inversiones en dólares o en pesos?

Las sucesivas bajas de tasas de interés del Banco Central (BCRA) durante los últimos meses y la no acostumbrada tranquilidad cambiaria generan un clima de incertidumbre a la hora de definir o saber en qué moneda conviene invertir. Con base en ello, haremos una síntesis acerca de la rentabilidad del peso contra la del dólar hasta la fecha y sugeriremos alternativas para definir próximas inversiones.

 

Rendimiento en dólares contra rendimiento en pesos

En lo que va del año, hemos visto escenarios cambiantes de acuerdo con el momento económico y político del país. Hace tan sólo seis meses, es decir, en los primeros días de marzo, el dólar se disparaba y superaba los 16 pesos argentinos. Ante esta variable descontrolada, que parecía no encontrar techo, el BCRA decidió subir las tasas, implementó una novedosa curva de rendimientos, donde el tramo más corto tenía la mayor rentabilidad; alcanzaba el 38% anual. Recordemos que la lógica nos indica que a mayor plazo, mayor riesgo, mayor rendimiento. Por ello, tomando un tipo de cambio de 13,3 pesos para comienzo de año y un promedio de tasa de interés de 30% anualizada para los primeros nueve meses, el inversor se cubrió hasta la suba del dólar a 16,29 pesos. Es decir, si tomamos el tipo de cambio actual, de 15,35 pesos, las inversiones en pesos superaron el recorrido del dólar.

Por otro lado, aquellos inversores que compraron renta fija argentina dolarizada han visto una excelente capitalización de sus inversiones durante estos meses. Entre los más destacados, podemos ver la suba de los bonos ubicados en la curva media-larga, donde AY24-Bonar2024 ha tenido un rendimiento total (aumento de precio más pago de renta fija) cercano al 10% en dólares.

 

Por lo tanto, la primera conclusión que debemos enunciar es que la renta fija argentina ya consolidó las mayores subas y en la actualidad, hay que buscar las mejores oportunidades tomando como referencia no sólo lo que sucede en Argentina, sino también lo que pueda suceder en el mundo en los próximos meses.

Recordemos que los mercados financieros son cambiantes y dinámicos, por ello, los fundamentos para comprar renta fija han cambiado y probablemente los cimientos se alineen a los fundamentos económicos de países en vías de desarrollo. Es decir, una suba de tasa de interés de la FED puede ser una pésima noticia para la deuda argentina ubicada en el segmento largo de la curva.

 

¿Dólares o pesos?

Es una realidad el atraso cambiario en Argentina. Interpretando nuestro modelo agroexportador, parte de la mayor productividad que pueda alcanzar un pequeño o mediano productor debe venir acompañada de un tipo de cambio competitivo, sobre todo en el corto plazo, para generar el ansiado shock económico. Sin embargo, la actualidad es diferente y la escasa volatilidad cambiaria genera incertidumbre para grandes sectores económicos.

Si analizamos lo que sucedió en Brasil durante sus años dorados, en la gestión de Lula da Silva, el tipo de cambio estuvo atrasado durante un largo período y fue una de las variables que más comprometió el crecimiento competitivo del país vecino.

 

Argentina deberá encontrar un equilibrio cambiario que genere satisfacción al modelo agroexportador que plantea nuestro Gobierno de turno, pero también recupere el poder adquisitivo del salario.

 

Nuestra visión es que, entendiendo que es muy difícil predecir el comportamiento de las monedas en las finanzas, probablemente haya un salto del tipo de cambio en los próximos meses. Esta liberación deberá verse acompañada de un índice inflacionario estabilizado, que genere certidumbre en la evolución de precios. Sin embargo, el papel del blanqueo es una variable que puede modificar notablemente el ingreso de flujo de dólares al país. Por ello nuestra recomendación es mantener carteras diversificadas, apuntar a un salto del dólar en los próximos meses, pero también aprovechar las selectivas oportunidades que todavía ofrece la renta fija argentina.